|
|
| BUSCO AMIGAS |
¡o lo que venga!
Soy sincero, seguro de mí mismo e interactivo. ¿Vienes?
|
|
|
|
|
|
| |
Violaciones a mujeres soldado abochornan al Pentágono
|
Por Natalia Martín Cantero
San Francisco, 2 mar (EFE).- Para muchas mujeres soldado de EEUU, el enemigo está en sus propias filas: en el último año y medio, 118 de ellas fueron violadas por sus compañeros, unos datos que sumen al Pentágono en el bochorno.
El Ejército de Tierra estadounidense recibió en los últimos 18 meses 86 denuncias de abusos sexuales de otras tantas mujeres destacadas en Irak, Afganistán y Kuwait, según datos difundidos por el Departamento de Defensa.
En la Marina se produjeron 12 casos, ocho en las Fuerzas Aéreas y seis en los cuerpos de marines, incidentes a los que hay que sumar los de otras 20 mujeres de una base de entrenamiento militar de Texas que informaron de los asaltos a un centro local de atención para víctimas.
La difusión al gran público de estas cifras, que representan el peor escándalo en lo que a abusos sexuales se refiere de los últimos diez años, se produjo en una sesión en el Senado estadounidense la semana pasada que causó estupor entre políticos de ambos partidos.
La senadora republicana Susan Collins se preguntó con preocupación cómo es posible que se produzca menos alarma social cuando las mujeres sufren a causa de sus propios compañeros que cuando caen manos del enemigo.
"No hay guerra sin costes, pero estos costes deberían ser consecuencia del conflicto con el enemigo", señaló Collins, "y no de nuestras propias tropas".
Por su parte, el senador demócrata por Nebraska Ben Nelson criticó que la cúpula militar estadounidense ni siquiera se haya escandalizado ante las escalofriantes denuncias.
Los senadores encontraron particularmente grave el hecho de que muchas mujeres fueran oficiales de policía militar y pilotos de helicóptero que sufrieron asaltos en lugares remotos de Afganistán e Irak.
El problema comenzó a tomar forma gracias a los reportajes del diario "Denver Post", de Colorado, sobre víctimas que habían acudido a centros civiles en busca de la ayuda que se les negó mientras estaban en el frente.
Este diario fue el primero en destapar casos como el de Danielle, una sargento de Fort Lewis (Washington) de servicio en Kuwait.
Durante su estancia en aquel país, Danielle fue golpeada hasta quedar inconsciente y violada por un hombre con acento estadounidense. La sargento señaló que las autoridades militares le negaron ayuda y en su lugar le obligaron a someterse a la prueba del polígrafo.
Como Danielle, la mayoría de las víctimas indicaron al rotativo que temían que, si hablaban, acabase su carrera militar y se les caracterizase de desleales por acusar a sus compañeros.
Según la Fundación Miles, una organización de ayuda a las víctimas militares de abusos sexuales, tres cuartas partes de las mujeres que sufren violaciones no informan a sus superiores.
"Una tercera parte no sabía cómo hacerlo, y una quinta parte creía que las violaciones eran algo normal en el Ejército", señala la fundación en su página web.
En vista de estos hechos, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, inició una investigación sobre la oleada de abusos sexuales.
Los resultados, previstos para mayo, se esperan con intranquilidad en la cúpula militar ya que podrían poner al descubierto muchos más incidentes de este tipo.
Por otra parte, en un intento de apaciguar las críticas, el Pentágono difundió una encuesta que indica que el porcentaje de mujeres que informaron de abusos sexuales había descendido de 6 por ciento en 1995, cuando se realizó el último informe, a 3 por ciento en 2002.
Sin embargo, los senadores cuestionaron la metodología que se empleó para realizar aquella muestra -en la que, entre otras cosas, sólo un tercio de las mujeres participaron- y el hecho de que no se haya difundido antes. EFE |
| |
|
|
| |
|
|
|